Para llegar a mi,
podria dar algunas pistas,
de como llegue a ser ésta, que soy ahora.
Podria decirte que observes esos patines, de cuatro ruedas, que agregaban a mi altura los centimetros necesarios para alcanzar el sifon de la mesada.
Que sientas el sabor de las ciruelas amarillas, caídas del arbol, en el fondo de mi casa
y el de los higos robados de mi vecina.
Que escuches en el eco de mi garage transformado en aula, la maestra en que me convertia, pasando lista y retando alumnos traviesos.
Que mires mi casa de la infancia en la noche, con todos sus terrores, su larga y angosta escalera, y la puerta vaivén que chilla aunque nadie pase.
Te diria que no dejes de ver en mi alegria las risas de mis amigas y en mi llanto sus tristezas.
Qiue me habitan las contradicciones y que me hace mas liviana quien pueda aceptarlas.
Para llegar a mi,
podria darte algunas pistas,
aunque no estoy muy segura,
si podria ser tan clara,
si realmente llegarias.
No se decirles como hacerlo
y engtrego a la contingencia
el comando de encontrarme,
la responsabilidad de ser en su eniga,
la unica que sabe.